CHIRLA fue fundada en 1986 para promover los derechos humanos y civiles de los inmigrantes y refugiados. CHIRLA se convirtió en un espacio donde organizaciones y personas que defienden los derechos humanos trabajan juntas por políticas que impulsen la justicia y la plena inclusión de todos los inmigrantes.
El primer director de CHIRLA fue el Padre Luis Olivares, párroco de la iglesia Our Lady Queen of Angels. Como una de las voces principales del movimiento Santuario, Olivares utilizó su iglesia para proteger a los refugiados que huían de abusos a los derechos humanos en Centroamérica en la década de 1980.
Desde entonces, CHIRLA se ha convertido en una de las organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes más grandes y efectivas, organizando, educando y defendiendo a inmigrantes y refugiados en las calles, los tribunales y las esferas de poder.
La base de CHIRLA está formada por miembros, socios y la comunidad que nos ayudan a cumplir nuestra misión de lograr una sociedad plenamente inclusiva con los inmigrantes.